Nobleza obliga

París, 1908. En su mansión francesa, Lord Burnstead tiene un mayordomo inglés, leal e intachable llamado Ruggles (Charles Laughton). Un día el Lord se ve obligado a confesarle que lo apostó y lo perdió en una partida de póker, así que tendrá que servir a otro señor. Ruggles viaja entonces a Washington, donde su vida cambiará por completo junto a la familia Floud. La señora Floud tiene la esperanza de que Ruggles ejerza una influencia beneficiosa sobre el tosco señor Floud, pero a éste lo que le interesa es divertirse, llevándose al mayordomo a la cervecería.